Dicen y no hacen

por | agosto 7, 2010

El verdadero evangelio no es una religión, sino una relación personal.

por Enrique Monterroza

“Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana. La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”

Santiago 1: 26, 27

Yo no me catalogo un religioso, nunca lo he hice, no lo hago y nunca lo haré, pues lo mío no es una religión sino una relación personal con mi Dios.

Ahora bien, este versículo habla unas verdades que no podemos dejar escapar y que quiero explicarte para que no caigamos en el error de la religiosidad.

En toda Iglesia hay personas que son “religiosos”, este es aquel que habla de santidad, de estar bien con Dios, pero esta engañándose a si mismo pues si su fe no tiene obras, la tal es muerta. Un religioso cree que por decir palabras bonitas ya es un gran siervo delante de Dios, pero Dios no ve las muchas palabras que puedan salir de nuestra boca, sino más bien las obras que me llevan a realizar dichas palabras.

El versículo veintisiete lo dice claramente: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”, en pocas palabras la religión se traduce en acción y no en palabras, y las acciones al ser realizadas dejan de ser una religión pues nacen de un corazón que ama a Dios y quiere vivir para El, ese corazón es un corazón que no es religioso, sino mas bien es un corazón que tiene una relación personal con Dios.

Si realmente quieres demostrar lo que profesas, entonces ve y has obras, pero esas obras no pueden nacer de un corazón engañado, sino que de un corazón sincero y que ama a Dios. Si tú dices ser un buen cristiano, yo te pregunto ¿Qué estas haciendo para demostrarlo?

Yo puedo predicar y decir palabras lindas que conmuevan a las personas, pero si mis hechos delatan lo falto que estoy de verdaderas acciones entonces no he hecho nada.

El final del versículo veintisiete dice: “y guardarse sin mancha del mundo”, acá esta hablando de mantener una vida santa y esa vida no se demuestra nada mas hablando, guardarse sin mancha del mundo se demuestra con nuestro testimonio, el testimonio habla mas que mil palabras, muchas veces no es necesario andar gritando a los cuatro vientos que somos cristianos, sino que nuestros hechos delataran nuestra fe.

Amigo mío, la vida de un cristiano verdadero no es una vida religiosa, sino una vida de hechos, lastimosamente hay muchos cristianos con tintes de políticos, prometen y hablan mucho, pero obran poco o nada.

Es hora de levantarnos con verdaderos cristianos, es momento de poner la obra antes que las palabras, las personas inconversas creerán mas en nuestras obras que en nuestras palabras, pero si usamos las dos cosas tendremos un arma letal para arrebatarle muchas almas al enemigo.

Si cada uno de nosotros además de hablar también actuara, no tendríamos que andar rogando a la gente para que asista a la iglesia o para que acepte a Jesús, sino que las mismas personas motivadas por la manera de vivir nuestra querrán experimentar lo mismo que nosotros, puesto que nuestro ejemplo estará hablando mas que mil palabras.

Lo más importante para Dios son las obras de un corazón agradecido y que hace lo que dice.


Escrito en Febrero de 2009

Un pensamiento en “Dicen y no hacen

  1. yolanda ramirez

    es imprecionante poder hacer entender a muchos, cuan maravilloso y deleitoso es vivr en armonia con nuestro creador, sabe amado hermano la lucha diaria del verdadero cristiano es consigo mismo, ya que los tiempos de hoy y el conflicto emocional de los hogares resultado de una mala economia y una fatidiga relacion lejana, y casi olvidadiza del hombre por buscar la presencia divina hacen a muchos que DIGAN Y NO HACEN nada por dejar sus rudimentos y aviolentar los cielos en oracion y ayuno, solo cuando seamos sinceros con nosotros mismos y concientes de que es Nuestro amado señor Jesus quien debe gobernar nuestro timon, hallaremos una consagracion verdadera, la gente no se debe acomodar a este siglo sino procurar hallar la verdad atraves de la disciplina diaria de lectura y oracion, ahi se forma la mas intima de las relciones, que hermoso usted pueda dar temas sobre la salvacion y los tiempos finales, debemos reaccionar ante esto que pasa, que el Señor reprenda a Satanas, pero debemos luchar por una santidad genuina.

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