El nos dio vida cuando estábamos muertos

por | marzo 29, 2010

El nos dio vida cuando estábamos muertos

por Enrique Monterroza

“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús”

Efesios 2: 4-7

Que enorme amor con el que Dios nos amo, que aun nosotros siendo pecadores El tuvo a bien enviar a su único Hijo a morir por nosotros.

Ninguno de nosotros era merecedor de esta misericordia de Dios, ni mucho menos que alguien tuviera que pagar el precio por nuestras malas acciones, pero aun con todo esto Dios nos dio ese regalo hermoso que se llama perdón.

La Palabra de Dios es clara en mencionar que estábamos muertos en pecados, y es que la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios vida eterna.

Cada uno de nosotros por muy bueno que creyeras que eras, estábamos muertos en pecados, nosotros no distinguíamos entre lo bueno y lo malo, sino que vivíamos la vida según como creíamos conveniente, sin darnos cuenta que la voluntad de Dios es perfecta para nuestra vida y no tiene que ver con pecado, sino que con santidad.

el nos dio vidaÍbamos camino a una perdición eterna, nuestro andar era de lo peor, no había otra cosa en nuestra vida que no fuera el pecado, vivíamos según las corrientes de este mundo, sin una verdadera brújula que nos mostrara el camino correcto, al contrario cada día nos hundíamos mas y mas, y en nuestro corazón existía un vacío inmenso, de esos que nada material o humano puede llenar.

Fue hasta que Dios nos vio y quiso darnos redención, un perdón total, aun cuando muchas de nuestras acciones no lo merecían, pero es que Dios no te ve como tu eres, sino como llegaras a ser.

Nadie daba nada por nosotros, estamos destituidos de la Gloria Eterna, pero nuestro Padre a través de su Hijo quería reconciliarnos, darnos valor y hacernos coherederos juntamente con Cristo Jesús.

¡Cuan valiosa sangre!, sangre que me da la vida, esa muerte de un varón perfecto sin mancha, sin pecado alguno, fue la llave que abrió el camino hacia la salvación.

Hoy en día podemos gozar de una vida diferente, llena de gozo perpetuo y no pasajero, la convicción que a nuestro lado tenemos al Poderoso de Israel y que junto a El somos mas que vencedores e invencibles, porque el nos ha dado la VICTORIA.

Nuestro precio es el mal alto jamas antes pensado, valemos la Sangre de Cristo y ahora somos propiedad del Señor, así que el que quiera meterse con nosotros, se mete primero con El.

Fuimos rescatados del camino de la perdición y ahora vamos hacia el camino de la perfección y vida eterna. ¡Que dichosos somos hoy!

Hoy como todos los días es una buena oportunidad de agradecer a Dios por la oportunidad que nos da de poder gozar de ese privilegio tan grande de haber sido hechos hijos de Dios por medio de Cristo Jesús Señor nuestro.

Valoremos cada día de nuestra vida ese sacrificio tan grande que Jesús hizo por amor a nosotros, retribuyamoslo a través de una vida que busque a cada momento agradar a Dios y con ello hacer de ese sacrificio un tesoro valioso.

Si El nos dio vida cuando estábamos muerto, podemos decir con toda libertad que ahora tenemos VIDA y vida en abundancia.

¡Gracias Señor por tus bondades y misericordias!

Escrito el 29 de Marzo de 2010

Para www.enriquemonterroza.comwww.devocionaldiario.comwww.destellodesugloria.org

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