Labios que honran pero corazón que deshonra

por | febrero 17, 2010

De Fariseo o Escriba a verdadero Discípulo de Cristo

por Enrique Monterroza

“Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito:
Este pueblo de labios me honra,
Mas su corazón está lejos de mí”

San Marcos 7:6

Una de las cosas más fáciles que hay en el cristianismo, es el aparentar santidad, es decir querer mostrar a los demás una vida muy diferente a la que en intimidad tenemos.

En este pasaje podemos leer como Jesús les llama Hipócritas a los fariseos y escribas y trae a su memoria las palabras del profeta Isaías: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón esta lejos de mi.

¿A que se refería Jesús con: Este pueblo de labios me honra?, sencillo se refería a la falsedad que muchas veces hay en nuestro vocabulario. Tu puedes ir por el mundo hablando cosas lindas de Dios, las cuales nadie te niega que no sean así, ¿Pero realmente bastara solo con hablar lindo de Dios?, Dios no quiere que usemos falsamente palabras lindas para referirnos a El si en realidad esas palabras no salen o no nacen de un corazón sincero y transparente.

La palabra hipocresía viene del una palabra griega que traducido al español es: “actor de teatro”, es decir que un hipócrita es alguien que exteriormente esta aparentando algo que no es o simplemente esta fingiendo.

¿Será que fingimos muchas veces en nuestra vida diaria?, ¿Será que algunos de nosotros somos actores de primera?, Pero aun cuando fueras el mejor actor que puede haber sobre la faz de la tierra ¿Podrías engañar a Dios?, no nos engañemos, Dios no puede ser burlado.

La Segunda frase que Jesús menciona encierra una gran verdad: “Mas su corazón esta lejos de mi”. ¿Cuántas veces hemos estado alabando a Dios con nuestros labios, pero nuestro corazón no esta en devoción hacia El?, no me vayas a decir que jamás te ha ocurrido, porque serias el primer Fariseo o Escriba de la lista.

Todos en algún momento de nuestro caminar cristiano hemos sido hipócritas con Dios, con nuestro hermano y peor aun, con nosotros mismos. ¿Pero será que no hay remedio para eso?, si lo hay, el antídoto para la falsedad es la sinceridad.

Tu puedes aparentar una gran santidad o un gran liderazgo, pero si realmente tu corazón no esta conectado en la frecuencia del Señor para hacer su voluntad, no te la creas, deja de mentirte a ti mismo y a los demás, mejor arrepiéntete de tus pecados y de tu vida desastrosa que llevas en la intimidad con Dios.

Dios no anda buscando gente que sea experta para fingir, Dios busca personas sinceras, humildes y con ganas de querer cambiar. Dios no puede usar a un Fariseo o a un Escriba si este es un hipócrita, primero tiene que desechar la hipocresía, para que el Poder de Dios pueda moverse en esa vida.

Amigo mío, posiblemente estés llevando una vida cristiana fingida, pero Dios en esta hora te quiere dar una oportunidad, una oportunidad de transformarte de ser un Fariseo o Escriba, a ser un verdadero discípulo de El. Con errores talvez, imperfecto talvez, pero con ganas de permitir que Jesús transforme tu vida.

No hay peor cristiano que aquel que finge y finge sin ni siquiera sentir el mínimo deseo de querer dejar de hacerlo y comenzar a ser sincero consigo mismo.

Escrito en Noviembre de 2008

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