Practicando el Pecado

por | febrero 20, 2010

El Deporte más famoso del mundo

por Enrique Monterroza

“El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios”.

1 Juan 3: 8, 9

Cuando era un niño recuerdo que me gustaba practicar el fútbol mas que ahora, recuerdo que con un balón de fútbol de plástico podía pasar jugando todo el día, realmente no era malo para jugar, en varios equipos fui el capitán a lo mejor mas por disciplina y personalidad que por un súper talento deportivo, pero cuando fui creciendo las demasiadas actividades escolares ya no me permitían practicar el fútbol como para poder llegar a ser un profesional. Recuerdo que en mas de una ocasión mi entrenador me decía que para poder llegar a ser profesional tenia que practicar y practicar y seguir practicando.

Hoy en día en las Iglesias hay muchos profesionales en el deporte más famoso sobre la faz de la tierra, y no hablo del fútbol, hablo del PECADO. La Biblia es clara en decir que el que practica el pecado es del diablo.
Pero por un momento analicemos ¿Qué es practicar el pecado?:

Practicar el pecado es llevar una vida diaria de pecado, ya sea en la misma área o acomodarte a pecar. Al igual que en el fútbol, yo no puedo decir que practico el fútbol si no lo hago por lo menos cuatro o cinco días a la semana, ahora bien si yo lo practico una vez a la semana o una vez al mes, entonces eso no es practicar, eso es salir de la rutina y divertirte por un momento. Ahora bien, la palabra “Practicar” tiene que ver con constancia, esa constancia que lleva a los deportistas profesionales a tener buenos resultados en las áreas en donde se desempeñan. Ahora yendo al ámbito espiritual, una persona que practica el pecado, es una persona que diariamente esta cayendo en el error de fallarle a Dios y llega un momento en donde se hace un profesional.

¿Has conocido a “hermanos” cristianos que son unos profesionales de la mentira?, se inventan unas que hasta ellos mismos se la creen, ¿Has conocido a otros que practican la pornografía?, se conocen TODOS los sitios habidos y por haber que existen en el Internet. ¿Has conocido a otros que a escondidas practican el pecado?, se encierran en su cuarto a escuchar música dañina y creen que nadie los ve, fuman quizá, dan mal testimonio a sus amigos o familia, pero en la Iglesia parecen unos santos. Toda esta clase de persona son los deportistas del pecado.

¿Será que tu también quieres ser un profesional del pecado?, a lo mejor estas practicándolo todos los días y cada día lo mejoras, puesto que tu mente se cauteriza y ahora ni siquiera sientes que estas pecado, eso te hace ya casi un profesional.

Amado amigo, Dios no quiere que seas un profesional del pecado, es mas, El no quiere que tu lo practiques, deja de una vez por todas ese pecado que te trae remordimiento a tu mente, ese pecado que te hace sentir sucio y que te roba la autoridad que Dios un día te dio. Dios quiere personas que no se conformen a una vida de pecado, sino que sean capaces de reconocer sus limitaciones y depender de El.

Posiblemente tú has estado practicando cualquier clase de pecado y eso te ha estado llevando poco a poco a la derrota espiritual, pero en esta hora Dios quiere perdonarte, El quiere darte una nueva oportunidad y liberarte de ese circulo vicioso en el que has caído, es hora de reconocer tus errores y permitir que Jesús rompa toda cadena de atadura al pecado.

Te invito a que en lugar donde estés puedas orar al Señor y reconocer delante de El que has fallado, luego pídele perdón y prométele que trataras por todos los medios aunque te cueste a no fallarle más y que lo buscaras más, puesto que tu vida solo puede depender de El.

Hay profesionales del pecado, pero también hay quienes se jubilan muy temprano y tú eres uno de esos que puedes jubilarte HOY y no volver a caer en la trampa del pecado.

Escrito en Noviembre de 2008

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